Turismo y viajes en Internet
 
        
GUÍAS   FOTOS   VÍDEOS   NOTICIAS
 
portada

Cataluña
Cataluña, conozca todos sus rincones
Mundo España Cataluña Tarragona Tarragona

Una gran parte del mejor patrimonio monumental y artístico catalán se remonta a la edad media. El arte que coincide con el nacimiento y primer desarrollo de Cataluña, y con la formación de la lengua catalana, es el románico.


artículo
  fotos   vídeos   opiniones  
       

cataluña, cataluña, conozca todos sus rincones

UN DESTINO CON CALIDAD Y CARÁCTER


CATALUÑA, PATRIMONIO UNIVERSAL

En Cataluña existe un claro paralelismo entre los momentos de mayor proyección del país y la proximidad de las formas artísticas a las dominantes en el resto de Europa: el arte clásico, cuando la Tarraconense se convirtió en una de las provincias más importantes del imperio; el arte románico, cuando Cataluña nace como nación; el gótico y la gran literatura medieval y prerrenacentista, coincidiendo con el momento de hegemonía catalana en el Mediterráneo occidental; la coincidencia entre el Modernismo y el renacimiento nacional y el ascenso de la burguesía industrial a finales del siglo XIX e inicios del XX; la imposibilidad de explicar las vanguardias europeas del primer tercio y la segunda mitad del siglo XX sin las aportaciones de los artistas plásticos catalanes o formados en Cataluña, o la eclosión de Barcelona como referencia del urbanismo y el diseño desde la recuperación de la democracia.

Fachada del Museo de Arte Contemporáneo
Cuando Cataluña aún no era Cataluña

Del patrimonio prehistórico y antiguo deben destacarse las numerosas pinturas rupestres del arco mediterráneo, declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, y el fuerte empuje de las culturas íbera –con el poblado ibérico de Ullastret–, griega y romana –con el yacimiento grecorromano de Empúries o la Tarragona romana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y numerosos testimonios conservados en los museos arqueológicos, el más importante de ellos el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona.

Más escaso es el legado visigótico, concentrado en Terrassa, mientras que la presencia musulmana se advierte sobre todo en Tortosa y las Terres de l'Ebre y en Lleida y su zona de influencia.

Pantocrátor de Sant Climent de Taüll
Las bellezas del románico

Una gran parte del mejor patrimonio monumental y artístico catalán se remonta a la edad media. El arte que coincide con el nacimiento y primer desarrollo de Cataluña, y con la formación de la lengua catalana, es el románico, fuertemente influido por el estilo lombardo, que se extiende desde los valles pirenaicos por una buena parte del país. Entre los más de dos mil edificios de este estilo que se conservan en Cataluña deben destacarse las iglesias románicas de la Vall de Boí, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el monasterio de Sant Pere de Rodes o la catedral de La Seu d'Urgell. Pero lo más sugerente e inolvidable de nuestro románico es el legado pictórico y escultórico conservado en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) de Barcelona, con uno de los fondos de arte románico y gótico más importantes de mundo, y los interesantísimos museos diocesanos.

El esplendor del gótico

La mayor parte de las grandes catedrales medievales son del periodo del gótico o algo posteriores. Se trata de emblemáticas sedes de las poderosas diócesis que estructuraron una buena parte del territorio de la Cataluña feudal. Deben destacarse las de Barcelona, Tarragona, Girona –de una sola nave, la más ancha del gótico europeo–, Lleida o Tortosa, así como la espléndida iglesia de Santa Maria del Mar de Barcelona, que, por la exactitud y la belleza matemática de sus proporciones, es un verdadero paradigma del gótico catalán. También góticos o de transición al gótico son los espectaculares monasterios cistercienses –Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges–, el de Sant Cugat del Vallès o el barcelonés de Pedralbes.

La Baja Edad Media es, asimismo, el momento de eclosión de la gran pintura gótica catalana, de influencia borgoñona, flamenca e italiana, con pintores como Jaume Huguet, Lluís Borrassà, Ferrer Bassa o los hermanos Serra. Así como el de las grandes crónicas (Jaume I, Muntaner, Desclot), los grandes poetas de influencia petrarquista, como el valenciano Ausiàs Marc, o de novelas como Curial i Güelfa o Tirant lo Blanc, que conforman los siglos de oro de la literatura catalana.

Las joyas del Modernismo

Gaudí es, sin lugar a dudas, el arquitecto más conocido del movimiento modernista en Cataluña. Su obra, declarada en buena parte Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, atrae año tras año a millones de visitantes, fascinados por las estructuras óseas de la Casa Batlló, las olas de piedra de la Casa Milà (La Pedrera), el cántico vertical de la Sagrada Familia o el paisaje de ensueño del Park Güell. Sin embargo, el legado modernista va mucho más allá de Gaudí, empezando por Domènech i Montaner, autor del Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau, o por la singular obra de Puig i Cadafalch. Aunque el epicentro del modernismo es Barcelona, también se extiende a muchas otras ciudades catalanas, como Girona, Lleida, Reus, Tarragona, Canet de Mar u Olot, entre otras. Y también a la arquitectura fabril e incluso en el ámbito rural, con las bodegas cooperativas de la Conca de Barberà, el Priorat o la Terra Alta.

Dentro del movimiento modernista, los pintores Casas y Rusiñol abrieron la sensibilidad plástica a la influencia parisina, mientras que Verdaguer, Maragall, Guimerà, el propio Rusiñol y muchos escritores más reconstruyen la literatura catalana desde la pervivencia de la lengua popular y la memoria de la gran literatura medieval.

Patrimonio contemporáneo

Con el movimiento noucentista, corriente clasicista, europeísta y cultista del primer tercio del siglo XX, surge una reacción vanguardista que sintoniza con los movimientos europeos: Picasso y el cubismo, Miró y Dalí y el surrealismo. Buena parte de la obra y la presencia de esos artistas se halla en Cataluña, así como la de otros creadores plásticos contemporáneos, entre los que destaca Tàpies.

La literatura catalana se incorpora plenamente, con los poetas Foix y Carner, narradores como Josep Pla o novelistas como Mercè Rodoreda, a las grandes corrientes del momento, en una dinámica repentinamente truncada por la Guerra Civil española.

Desde la restauración de la democracia, la energía y la creatividad del país se han reflejado, sobre todo, en los campos del urbanismo y el diseño, el teatro y la música, a través de profesionales de renombre internacional y de edificios e instituciones como el Museu d'Art Contemporani de Barcelona, el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, el Auditori o el Teatre Nacional de Catalunya, entre otros.

Por otro lado, la poderosa industria editorial catalana ha permitido la normalización de la literatura, que, en estos momentos, presenta, tanto en catalán como en castellano, un magnífico elenco de autores: Salvador Espriu, Juan Marsé, Quim Monzó, Jesús Moncada, Gabriel Ferrater, Manuel Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza, Maria Mercè Marçal, entre otros.

Costa Brava
LA COSTA CATALANA, ABIERTA AL MEDITERRÁNEO

Dentro de la gran riqueza paisajística litoral –desde las recónditas calas de la Costa Brava, al norte, hasta las largas playas de arena fina de la Costa Daurada, al sur–, Cataluña presenta más de 200 playas y 43 puertos deportivos.

Los parques naturales del litoral

El delta del Ebro, el Cap de Creus, los Aiguamolls de l'Empordà y las Illes Medes son los principales parques naturales y espacios protegidos que ofrece la costa catalana. La gran llanura aluvial del delta del Ebro, de unos 320 km2 de superficie, ha sido declarada parcialmente parque natural y constituye uno de los hábitats acuáticos más importantes del Mediterráneo occidental. La característica vegetación –carrizales, juncales, bosque de ribera– y grandes extensiones de arrozales y huerta conviven con una fauna extraordinariamente rica y variada, especialmente en aves acuáticas y marinas, hasta el punto de convertirse en una referencia para los aficionados a la observación de aves. El Cap de Creus, en la comarca del Alt Empordà, constituye un espacio marítimo-terrestre protegido que presenta una singular configuración geológica. Uno de los principales atractivos del parque del Cap de Creus es el monasterio de Sant Pere de Rodes, construido en los siglos X-XII. También en el Alt Empordà se halla otro parque natural, el de los Aiguamolls de l'Empordà, una de las grandes zonas húmedas de Cataluña, que acoge a numerosas especies vegetales y animales adaptadas a este medio, también frecuentado por los aficionados a la observación de aves. Más al sur, delante de la costa de L'Estartit, están las illes Medes. El fondo marino que las rodea constituye uno de los grandes atractivos para los aficionados al submarinismo.

La costa catalana, de norte a sur

A lo largo de la Costa Brava, desde el Cap de Creus hasta Blanes, le sorprenderán los abruptos acantilados que caen directamente al mar, las calas protegidas por rocas e islotes y la vegetación a orillas del agua. La Costa Brava se extiende por un litoral de relieve accidentado debido a las montañas, que parece que se precipiten al mar. Abundan en ella los acantilados de roca en que las calas y playas se hallan escondidas y protegidas por pinares que llegan hasta el agua. Numerosas poblaciones son antiguos pueblos de pescadores convertidos hoy en importantes centros turísticos y culturales, como Cadaqués, L'Escala, Calella de Palafrugell, Palamós, Begur, Tossa de Mar o Lloret de Mar.

Más al sur, en la Costa del Maresme, la Costa de Garraf y la Costa Daurada predominan las playas largas arenosas y soleadas. La mayoría de las poblaciones de la Costa del Maresme, como Mataró, Arenys de Mar o Premià, cuentan con puerto deportivo. En la Costa de Garraf, después de las largas playas de arena fina de Castelldefels o Gavà, se levanta el macizo de Garraf, que crea pequeñas calas hasta llegar a Sitges, población pionera en el turismo y en la que se celebran interesantes festivales de cine y teatro. La Costa Daurada también ofrece grandes extensiones de playas de arena fina y aguas de poca profundidad, así como núcleos turísticos como Salou, Torredembarra, Altafulla y Cambrils, o la ciudad de Tarragona, con su huella romana. La costa de las Terres de l'Ebre incluye el delta, que forma un importante parque natural.

Las poblaciones costeras más importantes son L'Ampolla, L'Ametlla de Mar, Sant Carles de la Ràpita y Les Cases d'Alcanar, pueblos de pescadores que han sabido incorporar a sus atractivos naturales las actividades náuticas y turísticas.

Disfrutar del mar

La vela, el windsurf, el submarinismo, los cruceros y toda una serie de actividades vinculadas al mar permiten disfrutar durante el tiempo de ocio de la naturaleza y la oferta turística y recreativa de las diferentes zonas costeras a través de las estaciones náuticas. En estos momentos hay cuatro en funcionamiento: L'Estartit - Illes Medes, Palamós - Sant Antoni de Calonge, Salou - Cambrils - Montroig/Miami Platja y Vilanova i la Geltrú. Los aficionados a los deportes náuticos también pueden disfrutar de los 43 puertos deportivos existentes a lo largo de la costa catalana.

36 campos de golf

Cataluña cuenta con una larga tradición golfista y en estos momentos constituye uno de los principales destinos europeos para la práctica de este deporte. El país ofrece 36 campos de golf y 32 pitch and putt. Aunque la mayoría de ellos se hallan en la costa o en la franja prelitoral, también los hay tierra adentro e incluso al pie de los Pirineos.

Trineo de perros
CATALUÑA, TERRITORIO DE CONTRASTES INTERIORES

La orografía de Cataluña ofrece en un territorio relativamente pequeño una gran diversidad de paisajes que permite pasar de la alta montaña pirenaica, con cumbres de más de 3.000 metros, a las intricadas cordilleras de clima y vegetación estrictamente mediterráneos o a las llanuras de cereales, vid, olivos y garriga de las Cataluña más seca. Esta diversidad de hábitats se corresponde con una rica y variada flora y una fauna característica que a menudo es objeto de protección, como el caso del quebrantahuesos.

La atracción de Montserrat

Uno de los paisajes más singulares de Cataluña es la montaña de Montserrat, parque natural situado en el centro del país y con una excepcional morfología, constituido por un mar de rocas y agujas, potentes conglomerados erosionados por el agua y el viento, esculpiendo fantásticas formas. Montaña sagrada desde tiempos inmemoriales, en el siglo XI se fundó ahí el monasterio benedictino de Santa Maria, que ha perdurado hasta nuestros días como centro de espiritualidad y de cultura. Se venera en el mismo la imagen románica de la Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña, con manos y cara de color oscuro, conocida como la Moreneta.

Las bellezas naturales del interior

El interior de Cataluña es un territorio altamente humanizado, poseedor de un rico patrimonio natural, con ciudades de gran tradición histórica, cultural y monumental, o de mercado. Una serie de grandes contrastes geográficos y territoriales identificables a través de diferentes marcas turísticas como Terres de l'Ebre, Val d'Aran, Terres de Lleida y Catalunya Central. También en el interior del país se halla un paisaje configurado por el secular trabajo agrícola de los campesinos y por una estructura de propiedad de la tierra centrada en la masía, unidad de producción agrícola tradicional.

La diversidad del patrimonio natural

Los parques naturales y espacios protegidos de la Cataluña interior son la mejor muestra de la extraordinaria riqueza paisajística del país. Las cordilleras litoral y prelitoral y las tierras bajas que las separan, así como las tierras de la fosa del Ebro acogen desde el Parc Natural del Montseny (reserva de la Biosfera) con formaciones naturales que van de la estricta mediterraneidad al modelo prealpino, hasta el Parc Natural del Montnegre i el Corredor, el Parc de la Muntanya de Montserrat, el Parc Natural de Sant Llorenç i la Serra de l'Obac, el del Garraf, el Paratge Natural de Poblet, el del Montsant y el abrupto Parc Natural dels Ports, que presentan toda la variedad de posibilidades del paisaje mediterráneo.

Balnearios

La tradición termal está presente en la cultura catalana desde que los griegos, romanos y árabes la importaron a nuestro país. Cataluña en la actualidad cuenta con una amplia oferta de balnearios, centros de talasoterapia y spas. Las aguas naturales y ricas en energía se hallan en su mayoría en puntos privilegiados del territorio con buenas comunicaciones y una atractiva oferta complementaria y de ocio que hacen que Cataluña pueda considerarse un destino de calidad de la oferta denominada de salud y belleza.

Turismo activo

El clima mediterráneo, con inviernos templados y veranos no muy calurosos, es especialmente favorable a actividades como el senderismo –con una red catalana de senderos que supera los 5.000 kilómetros–; el cicloturismo, con 120 rutas por recorrer y más de 2.300 kilómetros de itinerarios señalizados; el turismo ecuestre, y los deportes de aventura, como el rafting y el kayak en ríos de aguas bravas, la navegación fluvial por el Ebro, las inmersiones en el sorprendente fondo marino de las Illes Medes, el parapente, el piragüismo y los vuelos en globo o avioneta.

Pirineos

Los Pirineos dominan todo el norte de Cataluña y ocupan una franja de más de 230 km, desde las cumbres de la Val d'Aran hasta el Cap de Creus, donde se hunden en el Mediterráneo. Los aficionados al excursionismo y la montaña pueden hallar ahí cumbres de cerca de 3.000 metros, valles abiertos por ríos de montaña, glaciares de nieves perpetuas, parques naturales y zonas protegidas, mientras que en invierno son territorio privilegiado para la práctica del esquí.

Los grandes parques naturales de Cataluña

Dentro del ámbito pirenaico y prepirenaico se hallan los grandes parques naturales de Cataluña, como el Parc Nacional d'Aigüestortes i l'Estany de Sant Maurici, el Parc Natural de l'Alt Pirineu, el del Cadí-Moixeró, el de la zona volcánica de la Garrotxa, el Paratge Natural de l'Albera y el Parc Natural del Cap de Creus. Desde la más alta montaña (3.000 metros en el sector más occidental) hasta los acantilados sobre el Mediterráneo, las bellezas paisajísticas son innumerables.

La Rambla de Barcelona
CATALUÑA, UNA RED DE CIUDADES

Cataluña cuenta con ciudades de una vitalidad indiscutible. Barcelona es su capital y una de las grandes ciudades del Mediterráneo, que concentra, junto con su área metropolitana, a prácticamente la mitad de la población. Sin embargo, los ciudadanos de Cataluña no se concentran sólo en Barcelona, sino también en las zonas costeras. Hay muchas ciudades importantes, con tradición histórica y patrimonio monumental, que en las últimas décadas han conocido un notable crecimiento económico y demográfico, como Girona, Tarragona, Lleida, Tortosa, Vic, Manresa, Reus, Figueres, Sabadell, Terrassa o Igualada.

Cataluña, activa y emprendedora

Tradicionalmente Cataluña es industrialmente activa y emprendedora. Su tradición turística la convierte, además, en un destino perfecto para las reuniones de negocios y de trabajo. Equipada con buenas instalaciones feriales y centros de convenciones, Cataluña ofrece, asimismo, toda su demás oferta turística para los momentos de descanso entre negocio y negocio. Cataluña acoge todos los años más de 400 ferias tanto de ámbito internacional y estatal como comarcal y local. Cuenta con más de una veintena de recintos feriales como Fira de Barcelona o el nuevo Centro de Convenciones de la Zona Fórum con capacidad para alojar hasta 15.000 personas. Asimismo, Barcelona es la sede de acontecimientos internacionales como la Barcelona Fashion Week y la Pasarela Gaudí, Alimentaria y Construmat.

Últimamente, la creación de nuevas infraestructuras, como el Palacio de Congresos de Tarragona, han permitido la extensión de este tipo de turismo a otras capitales y ciudades catalanas, que poco a poco empiezan a ser referentes para convenciones de tamaño medio.

La moderna red de autopistas hace que el transporte de mercancías y viajeros sea muy elevado. El transporte por ferrocarril cuenta con unos 1.600 km de vías que comunican las principales poblaciones y que enlazan las líneas españolas con las francesas. En cuanto a los puertos, debe destacarse el de Barcelona –el más importante de Cataluña, tanto en transporte de mercancías como de pasajeros– y el de Tarragona, cerca de la zona petroquímica. También deben sumarse al aeropuerto internacional de Barcelona el de Girona-Costa Brava y el de Reus, utilizados sobre todo por chárteres turísticos y compañías aéreas de bajo coste.

Barcelona, capital de Cataluña

Barcelona, capital de Cataluña, es una de las ciudades más importantes del Mediterráneo occidental. Fundada en época romana, con periodos especialmente brillantes desde el punto de vista económico y cultural en la edad media y a partir de la Revolución Industrial (siglo XIX), conserva un extraordinario patrimonio monumental, especialmente de arte gótico, modernismo (Gaudí) y vanguardia.

En Barcelona hay un paseo extraordinario, lleno de animación, que reúne y concentra a la diversidad ciudadana. Es la Rambla, un espacio arbolado que desde la plaza Catalunya llega cerca del monumento a Colón. En este paseo urbano, se ubican el Liceu, uno de los más prestigiosos teatros de ópera de Europa, y el mercado de la Boqueria.

También se hallan los populares kioscos de prensa, flores y animales domésticos. En los barrios de Ciutat Vella y de la Ribera se descubren los dos edificios religiosos más importantes de Barcelona, la catedral –de época gótica– y la basílica de Santa Maria del Mar, uno de los monumentos más relevantes del gótico catalán.

Barcelona es la capital indiscutible del modernismo, con un barrio, el Eixample, edificado con una arquitectura fiel a esta corriente. Y es sobre todo en el paseo de Gràcia donde se concentran las grandes obras de Gaudí (Casa Batlló, La Pedrera), Puig i Cadafalch (Casa Amatller) y Domènech i Montaner (Casa Lleó Morera).

La montaña de Montjuïc, recuperada como anillo olímpico por los Juegos de 1992, acoge tres museos barceloneses de visita ineludible: el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), con la mejor colección mundial de pintura románica; la Fundació Joan Miró, con pinturas, esculturas y tapices del artista, y CaixaForum, un edificio modernista de Puig i Cadafalch, con una notable colección de arte moderno.

Ciudades con personalidad

En Cataluña hay otras ciudades con tradición histórica y patrimonio monumental. En el nordeste el país cuenta con centros de gran tradición turística (Palamós, Sant Feliu de Guíxols, Lloret, Roses, Begur) y poblaciones marineras con la presencia tradicional de artistas de prestigio internacional (Cadaqués, Tossa, El Port de la Selva). Bellas localidades medievales (Pals, Peratallada) e importantes museos y monumentos (Girona, Figueres).

Al sur de Cataluña se hallan grandes núcleos turísticos como Tarragona, Reus o Salou, el sector de la ribera del Ebro, las bellas ciudades antiguas de Tortosa y Montblanc, u otras con monasterios de gran tradición histórica como Poblet y Santes Creus.

Las tierras interiores de Cataluña acogen ciudades de gran tradición histórica y monumental o de mercado como Vic, Manresa, Cardona, Igualada, Terrassa, Sabadell, Granollers, y atractivas zonas de montaña con el Montseny, Les Guilleries y Montserrat. Lleida es la capital de las comarcas más occidentales del país, una zona importante desde los puntos de vista monumental y cultural, comercial, centro agrícola, especialmente frutero y con una gastronomía de gran prestigio.

En la franja septentrional de Cataluña, los Pirineos acogen una parte del mejor patrimonio románico catalán, deportes de invierno y parques naturales. En el extremo occidental de los Pirineos catalanes está la Val d'Aran, de lengua y cultura occitanas, con Vielha, importante centro de deportes de invierno, como capital.

CATALUÑA DE FIESTA

Las fiestas populares tradicionales de un lugar son los elementos más reveladores de su identidad. El calendario festivo es rico y abarca todo el año. Además, en Cataluña existe una consolidada tradición de festividades cívicas, la más celebrada de ellas la fiesta de Sant Jordi, el 23 de abril, reconocida por la UNESCO, que la convirtió en Día Internacional del Libro y durante la cual las calles se llenan de puestos de libros y flores. La otra gran fiesta cívica catalana es el 11 de septiembre, el Día Nacional de Cataluña. La fiesta de la Patum de Berga también ha sido declarada (2005) Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Torres humanas

Bajo el lema «fuerza, equilibrio, valor y sensatez», desde el siglo XIX se reúnen grupos de personas de todas las edades y condiciones para levantar espectaculares torres humanas o castells, una tradición que se mantiene muy viva en la actualidad. Los castellers se identifican plenamente con el Camp de Tarragona y el Penedès, aunque en los últimos años se han introducido y popularizado en un gran número de localidades del resto de Cataluña.

Folclore y tradición

El verano es asimismo la época de las fiestas mayores, que cuentan entre sus ingredientes indispensables con las sardanas –la danza más popular de Cataluña– o las jotas –propias de las Terres de l'Ebre–, los gigantes –figuras de más de tres metros de altura llevadas por personas que las sostienen mediante una estructura de madera– y los cabezudos, los castillos de fuegos artificiales y las verbenas animadas por la música de moda.

Fiestas con identidad

El 11 de septiembre se celebra el Día Nacional de Cataluña, en recuerdo del trágico final del asedio de Barcelona en 1714 por las tropas del rey español Felipe V. Fue el último acto de la Guerra de Sucesión, que supuso la pérdida de las libertades nacionales catalanas.

En primavera, la gran fiesta es el día de Sant Jordi, patrón de Cataluña, consagrado al libro y la rosa, regalos que se intercambian amigos y enamorados.

Las fiestas del fuego

Uno de los principales y más antiguos signos de identidad es probablemente el fuego: en la víspera de San Juan (24 de junio) se encienden grandes hogueras en las plazas y calles de pueblos y ciudades. Entre cohetes y fuegos artificiales, al ritmo de la música de la verbena, los catalanes celebramos el solsticio de verano durante toda la noche. El fuego y la pólvora están presentes en muchos de los actos festivos catalanes y muchas poblaciones incluyen en sus fiestas el correfoc, un desfile en el que animales fantásticos vomitan fuego y petardos, conducidos por los diablos.

Una de las fiestas más vinculadas con el fuego es la de la Patum de Berga, que se celebra en ocasión de la fiesta del corpus Christi.

Cataluña exporta fiesta

La gran tradición festiva catalana no deja de evolucionar y una buena parte de los grandes grupos de teatro callejero han diseñado eventos festivos incluidos en los grandes encuentros internacionales de los últimos años. Comediants y La Fura dels Baus son, en estos momentos, los principales creadores de los nuevos conceptos de fiesta colectiva.

Cocido
EL VALOR DE LA GASTRONOMÍA

Junto a una cocina tradicional muy sólida y sabrosa, de carácter mediterráneo, en los últimos años destacan muchos cocineros catalanes, auténticos investigadores de las materias primas del país, que han sabido combinar perfectamente cocina tradicional y cocina innovadora. Sus elaboraciones han alcanzado el máximo prestigio internacional.

Denominación de origen

Entre las elaboraciones gastronómicas típicamente catalanas destaca, en primer lugar, el pan con tomate, verdadero tópico culinario, a menudo acompañado por los excelentes embutidos de cerdo que produce el país. Otras elaboraciones autóctonas son la escudella i carn d'olla (un tipo de cocido), un contundente plato de invierno; el xató, ensalada típica de las comarcas meridionales; los calçots, variedad de cebollas tiernas bañadas en una salsa llamada salvitxada; los caracoles a la llauna, la escalibada o la coca de recapte (especie de empanada).

Cocina e innovación

La cocina catalana vive un momento histórico de la mano de algunos de los más prestigiosos restauradores del mundo, según las guías y los críticos internacionales, como Ferran Adrià, Joan Roca, Carme Ruscalleda, Santi Santamaría, o Carles Gaig, auténticos genios de la cocina de vanguardia. Cataluña también cuenta con aulas gastronómicas como la del mercado de la Boqueria o el Aula Gastronómica del Empordà, y con espacios de investigación como el Laboratorio de Cocina, el Centro Alicia (Alimentación y Ciencia) de Sant Benet de Bages, o la Cátedra Sent Soví de la Universidad de Barcelona.

La Fira de Barcelona es cada dos años escenario de Alimentaria, uno de los grandes salones europeos de la industria agroalimentaria y la restauración.

Cocina tradicional

La gastronomía catalana parte, como tantos otros aspectos del país, de la sabiduría y la tradición populares. Según la zona geográfica, puede hablarse, a grandes rasgos, de cocina de montaña y del interior, con predominio de carne y embutidos, derivados lácteos y productos de la huerta y del corral, caza, setas, y de cocina marinera, con pescado y marisco acompañado a menudo de arroz, verduras y hortalizas. En cuanto a los postres, existe una cantidad extraordinaria de pastelerías catalanas, y de una gran calidad. Uno de los platos más populares es la crema catalana, con azúcar quemado y caramelo. Cada población presenta especialidades autóctonas y los postres siguen, en general, el calendario litúrgico: los turrones de Navidad, como los de Agramunt, las monas de Pascua, las cocas de San Juan, o los panellets y las castañas de Todos los Santos.

Vinos y cavas

Otro elemento decisivo en una mesa catalana es el vino. El antiquísimo cultivo de la vid se extiende por todo el territorio y da lugar a diez denominaciones de origen territorial y una del producto cava. Este vino espumoso elaborado según el método tradicional se elabora en el Penedès, la Terra Alta o la Conca de Barberà. Es uno de los primeros productos de exportación. La introducción de las técnicas enológicas más avanzadas ha puesto en primera fila algunos vinos catalanes, como los del Priorat y Montsant.

        opiniones   enviar   imprimir  

Zona
España Mediterráneo
Europa
 
Tipo de viaje
balnearios y spas
cultural
naturaleza
sol y playa

Poblaciones del reportaje
España Cataluña Barcelona Barcelona
España Cataluña Barcelona Manresa
España Cataluña Barcelona Terrassa
España Cataluña Barcelona Vic
España Cataluña Girona Girona
España Cataluña Lleida Lleida
España Cataluña Tarragona Tarragona

   
Els Blaus de Roses

Turismo de Gerona. Ayuntamiento





Dónde alojarte en Barcelona

TRYP Barcelona Aeropuerto Hotel
Prat de Llobregat (El)


Hotel ME Barcelona
Barcelona
















  portada

| Hoteles
| Suscripción
Abcviajes
Revista de viajes e información turística. 
En abcviajes encontrará infinidad de guías turísticas y artículos para el viajero. 
GUÍAS FOTOS VÍDEOS NOTICIAS
Home | © abcviajes - Quantum Digital Groups, S.L. C/ Capitán Haya, 60, 28020, Madrid