Turismo y viajes en Internet
 
        
GUÍAS   FOTOS   VÍDEOS   NOTICIAS
 
portada

Vilna - Lituania
Vilna, el corazón de Lituania
Mundo Lituania Lituania Vilna Vilna

Esta preciosa urbe ofrece un extraordinario paseo por la historia del país, con importantes monumentos, coquetos terrazas, numerosas joyerías donde adquirir pequeños tesoros de ámbar y un sinfín de rincones únicos y singulares.


artículo
  fotos   vídeos   opiniones  
       

Vilna, o Vilnius, como la llaman los nativos, es la capital de Lituania y su gran belleza llamará la atención hasta al visitante más exigente. Situada al sureste del país y fundada en la confluencia de los ríos Neris y Vilnia, esta preciosa urbe ofrece un extraordinario paseo por la historia del país, con importantes monumentos, coquetos terrazas, numerosas joyerías donde adquirir pequeños tesoros de ámbar y un sinfín de rincones únicos y singulares.

Para descubrir una de las ciudades más visitadas de Europa oriental, sin duda, tenemos que empezar desde su corazón, su casco histórico. Siendo uno de los mayores y mejor conservados barrios medievales de Europa del Este, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994. Callejear por sus famosas calles que adoptan una forma curvada, podemos descubrir verdaderas obras de arte, con una gran diversidad de estilos, como gótico, renacentista, barroco y neoclásico, todos ellos compartiendo un mismo espacio. Este centro histórico está formado por 74 barrios con un total de 70 calles y callejones, destacando la Calle Pilies o calle del Castillo, una de las principales arterias de la capital lituana, donde podemos gozar entre los numerosos bares y restaurantes, pequeñas tiendas de artesanía y de ámbar lituano,  que la adornan y nos invitan a hacer una parada. Cerca de esta calle hallamos la Plaza del Ayuntamiento precedida por el Ayuntamiento de Vilna, un destacable edificio con una bonita fachada neoclásica, ideal para tomar alguna foto. Otro interesante lugar, con visita casi obligatoria y gratuita, es la Museo – galería del ámbar. Aunque sus dimensiones no son muy grandes vale la pena visitarlo ya que descubriremos más acerca de esta bella piedra, información detallada de su procedencia, los diferentes tipos y tonalidades del ámbar y también las principales rutas comerciales. Además podremos adquirir impresionantes joyas únicas como recuerdo.

Si nos remontamos en el pasado de la ciudad podemos observar que fue mencionada por primera vez de forma escrita en el año 1323. Durante 1503 y 1522 la villa fue rodeada por muros con nueve puertas y tres torres que fueron destruidos por los rusos tras su invasión. Actualmente podemos observar la Puerta de la Aurora, la única antigua puerta de entrada a la ciudad que queda, y destaca por su bonito interior por la parte de la muralla y por albergar una veneradísima capilla.  Antes de dicha invasión la ciudad se desarrolló considerablemente y fue un importante progreso para la fundación de la Universidad de Vilna, fundada por Esteban I de Polonia y jesuitas españoles en 1579.  La gran acogida de inmigrantes que hubo durante el apogeo del país, comporto a la creación de una villa multicultural, que ha dejado sus huellas hasta la actualidad. Más tarde, debido a los diversos conflictos bélicos e invasiones que hubo, el crecimiento de la ciudad se detuvo hasta principios del siglo XIX. Finalmente, Lituania recupero su independencia en 1991, tras décadas de dominación soviética. Una opción para descubrir detalladamente su historia es visitando al Museo Nacional de Lituania, donde podremos hacer un recorrido por importantes e interesantes sucesos que han marcado su cronología histórica. En 2009 fue Capital Europea de la Cultura, gracias a sus importantes pilares culturales que desde siglos pasados han caracterizado la capital lituana como el teatro, el ballet o la música.

Aún hoy en día podemos sentir el paso de las diferentes invasiones y religiones que han habitado sus territorios, ya que podemos observar a más de 40 iglesias de diversos estilos arquitectónicos, razón por la cual Vilna ha sido nombrada como la Pequeña Roma o Jerusalén del Norte.  Sin duda uno de los edificios que nos llamará la atención es la Catedral de San Estanislao y San Vladislav, un impresionante templo que junto con la Torre de la Campana adornan la Plaza de la Catedral. Sobre la Catedral de Vilna podemos decir que data del 1251, aunque ha sido numerosas veces reconstruidas. Su actual aspecto se debe a la reconstrucción que se realizó entre 1779 y 1801, en un estilo neoclásico.

En la fachada principal podemos observar, además de sus fantásticas columnas,   esculturas de los cuatro evangelistas y tres esculturas de Kazimierz Jelski en el tejado de la Catedral; San Casimiro, al sur; Santa Elena al centro y San Estanislao al norte. Del interior destacan por un lado las obras de arte que adornan sus paredes, frescos y pinturas del siglo XVI y XIX y las criptas y catacumbas en las cuales están enterrados muchos importantes personajes de la historia lituana. Tanto la catedral como el campanario fueron totalmente renovados entre 2006 y 2008 y hoy es uno de los puntos imprescindibles que visitar.

Cerca de la catedral hallamos la Colina de Gediminas, que debe su nombre al célebre Duque de Lituania, observamos varios atractivos elementos como la Torre Gediminas que formo parte del castillo ya desaparecido. En su interior podemos encontrar un pequeño museo medieval pero sin duda lo que nos ofrece esta torre es unas de las mejores panorámicas sobre Vilna, sus Colinas de las Tres Cruces y el Nuevo Vilnius, un barrio nuevo lleno de rascacielos y edificios contemporáneos. Es en este punto, donde podemos sentir el vibrante encanto de la villa y percibir su magia. Además de las bellas vistas también podemos apreciar la estatua de Gediminas, considerado como el fundador de la villa y de Trakai, el Museo Nacional y el Palacio de los Grandes Duques de Lituania.  Actualmente de los tres castillos que configuraban el Complejo de Castillos de Vilna, quedan el Superior y el Interior. El primero se usa para la organización de diferentes eventos culturales, mientras que el segundo es un museo con dos exposiciones relacionadas con la función histórica del castillo. 

Sin duda, otro punto muy importante de la villa es su Universidad. Fue fundada en 1579 en estilo barroco y es la universidad más antigua de Europa del Este. Pasear por sus patios, mezclándonos con los estudiantes, observar los frescos de la sala del profesor J. Lelevelis, curiosear la biblioteca o visitar la Iglesia de los Santos Juanes es solo una parte de las grandes opciones que tenemos para descubrir este singular lugar que nos muestra una pizca de la gran cultura lituana. Justo al lado de la Universidad hallamos el Palacio Presidencial, ubicado en la Plaza de Simonas Daukantas. Este emblemático edificio clásico a lo largo de los siglos fue la residencia oficial de los obispos de Vilna, y bajo el imperio soviético, la casa del gobernador general de Lituania.  Hoy en día, el edificio es ocupado por el Presidente de Lituania y su cancillería. Es curioso observar que encima del edificio están colocadas tres banderas, una de las cuales es la del presidente que se suele bajar cuando este está fuera del país. Cada día a las 18.00 horas podemos presenciar el cambio de guardia en el palacio.

Como hemos mencionado, la ciudad de Vilna alberga un gran número de templos repartidos por todo su territorio, y sin duda uno de los más interesantes es la Iglesia de Santa Ana, que data del siglo XV y destaca por su fachado de estilo gótico flamígero, considerada como una obra maestra. Fue construida con más de 33 tipos de diferentes ladrillos. Situada al lado observamos también la Iglesia de San Francisco y San Bernardino, bastante más modesta, pero no por ello menos importante. Predominan sus ventanas con arcos de punto góticos y su frontón renacentista del siglo XVII. Durante la ocupación soviética fue utilizada como almacén. Otras iglesias que debemos mencionar son la Iglesia de Santa Teresa, caracterizada por su bonito interior barroco, la Iglesia del Espíritu Santo, una iglesia ortodoxa con decoración barroca, con su llamativo retablo en color verde, la Catedral de Theotokos o de la Virgen, una de las más antiguas de Vilna que hoy en día pertenece a la iglesia ortodoxa rusa y fue renovada en 1998. También destaca la Iglesia de San Nicolás, la más antigua de Lituania, y además se cree que es la misma iglesia católica que ha sobrevivido hasta la actualidad y destaca por su exterior gótico. Finalmente también podría ser interesante visitar la Iglesia de San Pedro y San Pablo, fuera del casco viejo de la villa, donde encontraremos representativas obras maestras del barroco lituano. También hallamos una sinagoga, la única que hay en la ciudad actualmente, Choral Synagogue, como una muestra de la importante presencia de la población judía. Durante la ocupación nazi en Vilna, miles de personas fueron asesinados en los bosques cercanos y hoy en día aún podemos descubrir pequeñas huellas de lo que fue el gueto judío de Vilna o asimismo visitar el memorial del Campo de Trabajo HKP 563, un poco alejado del centro.

Cruzando el puente que cruza el río Vilnia, cerca de la Iglesia de Santa Ana, nos adentraremos a la República de Užupis, un pequeño barrio de artesanos que se proclamó independiente en 1977, un país dentro de un país. Cuenta con una bandera propia, moneda, calendario, himno, constitución y hasta con un ejército de apenas 15 personas. En la plaza principal podemos observar el llamativo Ángel de Užupis, erigido en 2002.

Otras dos calles que no podemos olvidar, son la calle de los Literatos, o calle Literatų, y Gedimino Prospektas. La primera se caracteriza por su famoso muro de los artistas, como si de una pequeña galería de arte se tratase, incluyendo dedicatorias a escritorios, directores de cine, poetas y autores desconocidos que han dejado su huellas en la ciudad. Por su parte, la importante arteria de Gedimino Prospektas se caracteriza por sus prestigiosas tiendas, edificios administrativos, como por ejemplo el Parlamento Lituano o el edificio de Correos. Cerca de ésta hallamos el Museo del Genocidio o conocido también como el Museo de la KGB, ya que se ubica en la antigua sede de la temida organización soviética KGB. La exposición versa sobre los crueles sucesos durante la ocupación soviética. Podemos examinar documentos relativos a la ocupación de Lituania durante los años 50, la resistencia lituana, las deportaciones y las víctimas y también las celdas de presión y tortura que utilizaban los mientras de la KGB. Sin duda, una exclusiva oportunidad para asomarnos en el no tan lejano pasado lituano. 

Vilna es una pequeña – gran ciudad que nos ofrece un recorrido único por la historia del país, descubriendo verdaderas obras de arte, emblemáticos edificios en diferentes estilos, numerosos templos y rincones mágicos que nos permiten revelar una ciudad singular y multicultural. Su gente, con su cálida bienvenida nos permitirán acercarnos un poco más a las tradiciones o costumbres del país, mientras que sus diversos barrios nos mostrarán las diferentes facetas de la villa y como no, nos permitirán adentrarnos en una ciudad cosmopolita esperando ser descubierta por los visitantes más exigentes.

        opiniones   enviar   imprimir  

Zona
Europa noroeste
 
Tipo de viaje
cultural
naturaleza
viajes para jóvenes

Poblaciones del reportaje
Lituania Lituania Vilna Vilna

   
Els Blaus de Roses

Turismo de Gerona. Ayuntamiento














  portada

| Hoteles
| Suscripción
Abcviajes
Revista de viajes e información turística. 
En abcviajes encontrará infinidad de guías turísticas y artículos para el viajero. 
GUÍAS FOTOS VÍDEOS NOTICIAS
Home | © abcviajes - Quantum Digital Groups, S.L. C/ Capitán Haya, 60, 28020, Madrid